jueves 5 de noviembre de 2009

De excursión

El domingo por la mañana, desayunando, decidimos hacer una excursión los 4. Tenemos este libro desde hace años y lo hemos usado un montón. Seguro que los de Madrid lo conocéis.

Hicimos la ruta #6 y aunque el libro también la recomienda en otoño, la verdad es que está un poco seca. En primavera o inicios del verano, con agua, como hay que cruzar el río varias veces, supongo que será muy divertida. Ahora el cauce estaba casi todo el tiempo seco, pero aún así vimos saltar una rana.

Lo primero de todo, según caminamos unos 2om, fue una parada técnica para comer algo. Yo no sé qué les pasa a estos chicos, pero en cuanto salen al campo tienen hambre.

Después anduvimos un buen rato, esta vez sí. Recogimos unas ramitas de romero para olerlas y ponerlas en la mesa del tiempo de casa.
Llegamos a una explanada y Guzmán estuvo todo el tiempo anonadado......mirando esto:Las hormigas estaban construyendo un hormiguero. Entraban sin carga y salían con un granito de arena. Tan alucinado estaba que llamó a su hermana para enseñárselo. Y continuó la observación un buen rato más.Me costó un buen rato convencerle de que no hacía falta ayudar a las hormigas poniéndoles granitos de arena en el camino, y finalmente lo conseguí. Luego vimos lo que, según nuestra guía, eran huellas de jabalíes.En el sendero había sobre todo enebros...
algún acebo...
y encinas.
Martina se llevó unas cuantas bellotas para la mesa del tiempo de su clase, y algún palito para la nuestra.

martes 3 de noviembre de 2009

Martes Mudo. Los juguetes de Guzmán.

sábado 31 de octubre de 2009

Sábado moderando

Esta bloguera quiere pedir disculpas a sus seguidores. Hace casi tres semanas se me ocurrió ponerme a moderar los comentarios, para evitar sorpresas desagradables de ésas que una encuentra de vez en cuando por otros blogs, los trolls. (Últimamente me he topado, desgraciadamente, con unos cuantos, y no quiero que pasen por aquí).

No me percaté de que, justo a partir de ese momento, nadie me dejaba ningún comentario. Después de comerme el coco varios días ("Hay que ver, nada de lo que escribo le interesa a nadie", "Tengo que darle a esto otro enfoque", "Quizá cuento cosas demasiado personales que sólo me importan a mí"), mi querida Jimena me ha sacado hoy del pozo de la ignorancia:
- "Oye, no me respondiste en el blog, ¿qué pasó con...?"
- "¡¡¡¡¿Perdóoooonnnnnn?!!!!! ¿Me has escrito en el blog? Pero si no lo he visto."

Y en ese momento he caído. He sentido una mezcla de alivio (¡Alguien me lee!), perplejidad (¿Dónde narices habrá ido ese comentario?) y vergüenza (¡Oh, no! La he fastidiado). Conclusión: habéis estado escribiendo comentarios y no me he enterado. Se almacenaban en un saco sin fondo del que yo no tenía la llave, caían en lo más profundo del abismo, han sido textos sin voz durante una eternidad...

Y por fin hoy salen a flote.

Gracias a todas. A Maite: "¿No me has aprobado el otro comentario??????" :-D, Ay, Maite, sólo te faltaba lanzar el teclado por los aires; a la infatigable Aurora hablando sobre el otoño, y sobre el tierno Bruno y Portugal; a Marta agradeciendo la reseña sobre Antonio Rubio; a Laura reivindicando el carácter otoñal de nuestra mesa...

A todas vosotras y a todos los que pasáis por aquí ¡gracias!. A partir de hoy, me comprometo a contestar a todos.
¡¡¡Un beso!!!

jueves 29 de octubre de 2009

Otoño en inglés

En su clase de inglés con Ed, M y G estuvieron trabajando los colores y algo de vocabulario haciendo este mural (leaves & acorns; red, yellow, green and brown; big, small and medium; Can I have (...), please?) .

Lo más curioso es que no usaron pegamento; Ed les dio folios con cinta de pintor al revés y a ambos les hizo mucha gracia. Los hemos colgado en uno de los tenderetes caseros de exposición de trabajos y quedan muy bien.

Aquí el de Martina:Y aquí el de Guzmán (lo que más le interesó fue mover la bellota de un lado a otro y comprobar como se pegaba y despegaba...)

martes 27 de octubre de 2009

Martes mudo. Regalo de cumpleaños.

Visto el éxito, para Reyes el lavavajillas...

domingo 25 de octubre de 2009

Día Nacional del Daño Cerebral Adquirido

Hoy Guzmán y Martina han estado en su primer acto reivindicativo. Nos hemos ido al Bernabéu con Carmen, Jorge, Darío y un montón de amigos y familia, para hacer una cadena humana que daba la vuelta al estadio... ¡2 veces!
La organización, por la Fundación Lescer y FEDACE, ha sido excelente. Y hemos ido para aportar un granito de arena en la consecución de sus objetivos:
  • Dar a conocer la importancia del daño cerebral adquirido a las administraciones y a la sociedad en general.
  • Dar a conocer las necesidades del grupo de afectados y sus familias.
  • Dar a conocer la escasez de medios y ayudas existentes.
  • Conseguir una amplia repercusión social y mediática.
De paso, hemos pasado un buen rato entre amigos. Y los niños han quedado atónitos al ver al bombero descolgarse por una de las paredes del estadio para desplegar la pancarta (ejem, yo también estaba alucinada, así que no hay foto...).

sábado 24 de octubre de 2009

La mesa del tiempo. Otoño... más o menos.

Llevamos varias salidas al campo desde que ha comenzado la estación. Pero aún no nos habíamos motivado de veras a recoger cosas del suelo y llevarlas para preparar la mesa del tiempo (ya sabéis que esto se hace en las escuelas Waldorf, pero me consta que es una costumbre cada vez más extendida en todo tipo de escuelas).

El domingo estuvimos en un pinar muy cerca de casa, con una cesta, preparados para recoger lo que encontráramos.

El plan consistió en andar por el pinar unos... ¿25 metros? y hacer una parada para un refrigerio. ¡A ver, el hambre apremiaba! Una vez repuestas las energías, caminamos otros 10 ó 15 metros y decidimos instalar nuestro campamento base. Misión: recoger cosas.

Dedicamos cerca de una hora a mirar, olisquear, tocar, arañar, respirar, comentar. Guzmán, como es habitual, prefirió casi todo el tiempo explorar él solo: "Mamá, adió". Se le veía por ahí agachado y concentradísimo. Martina y yo íbamos juntas.

Llenamos una cesta con esto que véis aquí, y nos volvimos a casa sintiéndonos orgullosos de tanto trabajo de campo hecho. (La hoja del plátano de paseo es de delante de casa; ha sido añadida hoy).

Y ya tenemos nuestra mesa que, aunque no es muy otoñal, sí es de campo.