domingo por la mañana, desayunando, decidimos hacer una excursión los 4. Tenemos este libro desde hace años y lo hemos usado un montón. Seguro que los de Madrid lo conocéis.Hicimos la ruta #6 y aunque el libro también la recomienda en otoño, la verdad es que está un poco seca. En primavera o inicios del verano, con agua, como hay que cruzar el río varias veces, supongo que será muy divertida. Ahora el cauce estaba casi todo el tiempo seco, pero aún así vimos saltar una rana.
Lo primero de todo, según caminamos unos 2om, fue una parada técnica para comer algo. Yo no sé qué les pasa a estos chicos, pero en cuanto salen al campo tienen hambre.
Después anduvimos un buen rato, esta vez sí. Recogimos unas ramitas de romero para olerlas y ponerlas en la mesa del tiempo de casa.
Llegamos a una explanada y Guzmán estuvo todo el tiempo anonadado...
...mirando esto:
Las hormigas estaban construyendo un hormiguero. Entraban sin carga y salían con un granito de arena. Tan alucinado estaba que llamó a su hermana para enseñárselo. Y continuó la observación un buen rato más.
Me costó un buen rato convencerle de que no hacía falta ayudar a las hormigas poniéndoles granitos de arena en el camino, y finalmente lo conseguí. Luego vimos lo que, según nuestra guía, eran huellas de jabalíes.
En el sendero había sobre todo enebros...
Martina se llevó unas cuantas bellotas para la mesa del tiempo de su clase, y algún palito para la nuestra.









